Lleva sólo dos meses de gobernador regional, pero tiene claro que una de las tareas que debe enfrentar con fuerza es lograr la descentralización y equiparar las oportunidades y comodidades de las personas que viven en sectores apartados.
La serenidad parece ser una de sus cualidades. Lo mismo que la consecuencia y la claridad para entregar su mensaje. El gobernador Regional de Coquimbo, Cristobal Juliá de la Vega no cambia para nada sus planteamientos que recalcó en campaña y que impulsaría si el electorado le daba la oportunidad de llegar a este cargo.
En entrevista con periodicoeldain.cl en su oficina de la Gobernación Regional insistió que su prioridad son las personas y sus necesidades. Pero, la autoridad también aborda la contingencia política y el ruido que generó su decisión de desvincular a funcionarios del Gore. Cree que el tiempo le dará la razón y puntualiza que detrás de su gestión no hay cúpulas políticas ni presiones de partidos.
El gobernador Juliá tiene claro que entre sus preocupaciones está el apoyo a la ruralidad, aunque confiesa que cada día se pierde la mística y el encanto por la falta de oportunidades. “Sabemos que el sector rural es uno de los que se ha visto más afectado, a propósito de la escasez hídrica, por lo tanto estamos tratando de elaborar no una política, porque el Gobierno Regional no crea políticas públicas, pero sí sacar adelante programas y convenios que permita llevar recursos a las zonas más alejadas, sobre todo en lo que tiene que ver con empleabilidad. La escasez hídrica ha golpeado fuertemente el sector agrícola en todos los niveles, desde la agricultura familiar campesina hasta los grandes agricultores quienes también generan empleos”.
-¿En el caso de La Serena se han canalizado a través de la Municipalidad?
“Con la alcaldesa Daniela Norambuena Borgheresi tenemos una muy buena relación y ella también entiende que existe mucha ruralidad en la comuna de La Serena, lo mismo que la comuna de Coquimbo con todo el sector de Pan de Azúcar. Nos interesa presentarle nuestras ideas para que ellos puedan ejecutarlas y nosotros les transferimos los recursos a la Municipalidad para que vayan en ayuda del sector rural y no se destine a otras áreas y eso requiere un trabajo de mediano y largo plazo. Uno sabe cuáles son las principales necesidades, pero tenemos que focalizarlas también porque muchas veces uno transfiere los recursos y no llegan donde uno quisiera que lleguen”.
-¿El provenir de una zona rural como Rapel de Monte Patria le permite tener una mayor sensibilidad sobre el tema ?
“Una de las cosas que me preocupa mucho del mundo rural es que se está perdiendo la vida rural, donde los jóvenes no ven oportunidades. La educación llega poco y muchas escuelas rurales llegan a octavo básico. Por ejemplo, en Rapel en la escuela Wenceslao Vargas los alumnos llegan hasta octavo básico y después se tienen que ir al internado de Monte Patria alejándolos de esa vida rural. Entonces, hay que comenzar a colocar énfasis en eso que requiere de políticas públicas que nos superan a nosotros, pero también podríamos aportar para que dichas escuelas empiecen a extender la cobertura educacional y por otro lado que los jóvenes quieran quedarse en el campo. No hay universidades en el campo, por lo tanto es una tarea muy difícil. Con el delegado presidencial tenemos muy buena relación y haciendo un trabajo en conjunto podemos darle un impulso a esto y al menos en este periodo de cuatro años dejar medidas que sean para largo plazo (queden amarradas)”.
-En materia de conectividad, ¿cuánto ayuda al turismo rural el que se pavimentan 17 kilómetros en un tramo marcado por el pasado ferroviario y el fervor religioso de la localidad de Almirante Latorre al interior de la comuna de La Serena?
“Absolutamente, todavía tenemos muchos caminos de nuestra región que no están pavimentados y que no cuentan con las condiciones para que los turistas se animen a ir a dichos lugares. El tema de la conectividad vial es muy importante. Por ejemplo, aún tenemos una ruta Antakary que si bien le hacen algunos arreglos, pero sigue siendo una ruta hostil que no promueve el tránsito. A lo mejor para los más avezados como los ciclistas u otras personas que les gusta la aventura lo hacen, pero cuando se tiene una mayor conectividad, sobre todo en estas rutas rurales, mejora la oferta que uno le puede entregar a los turistas que llegan a nuestra región”.
-¿Cuánto pueden aportar las mineras o empresas que están en los territorios rurales al desarrollo de estos territorios?
“Las compañías mineras cumplen un papel fundamental porque al estar haciendo uso de algo que está en el subsuelo y es patrimonio de todos los chilenos, tienen un compromiso local importante y deben dar cumplimiento. Las obras que requieren de muchos recursos y a veces el estado no puede costearlo tienen que ser cubiertas en ese sentido por estas compañías que sabemos que tienen altos ingresos. Tiene que ver con responsabilidad social, ética y es lo que esperaría de cualquier faena minera de gran escala es que sean capaces de aportar a la comunidad apoyando en la construcción de nuevas escuelas, caminos, puentes”.
-¿En La Higuera pudo advertir el trabajo asociativo con la puesta en marcha de un poder comprador?
“El terreno donde fue emplazada la planta que permitirá hacerle un tratamiento sin contaminación del oro es de un privado que se asocia con los pequeños mineros, a lo mejor no tenía la necesidad de hacerlo, pero ahí hay una contribución de un privado que tiene los recursos y el espacio y lo coloca a disposición de los pequeños mineros y es algo que cuando estuve en la seremi de minería lo veníamos trabajando. No existía en la región y ellos fueron los primeros y me llena de orgullo y que bueno que se esté cumpliendo de crear estas cooperativas en el rubro minero que le permita a los pirquineros poder agruparse y lograr este tipo de obras que le ayuda en el traslado, disminuir sus costos y al mismo tiempo lo están haciendo con un proceso que no contamina”.
COMBATIR LA INERCIA
-¿Su visión es que a pesar de 35 años después del regreso de la democracia se sigue fomentando el asistencialismo en el campo?
“Lamentablemente por el sistema político que tiene nuestro país es muy difícil salir de esta inercia donde el estado es asistencialista y eso se nota con la alternancia de poder. Pasamos de gobiernos de izquierda a uno de derecha y cada cual hace lo suyo sin una mirada de largo plazo y por eso seguimos siendo un país subdesarrollado. Es muy difícil desde un gobierno regional lograr cambiar ese paradigma que es casi permanente en nuestra realidad de país, pero tenemos que partir de a poco y me parece que para lograr vencer esta inercia es que la Región de Coquimbo debe lograr la autonomía del punto de vista del recurso hídrico porque toda actividad productiva requiere de agua. Por ejemplo, el caso de Teck, si la minera Carmen de Andacollo no logra encontrar una nueva fuente de agua que podría venir de una desaladora, la faena no puede continuar. El mundo agrícola si no tiene agua no puede continuar. Los APR no pueden subsistir en esos lugares que son aislados si es que no tienen agua. Entonces, una vez que aseguremos el recurso hídrico tenemos que empezar a disminuir las otras brechas que tienen que ver con conectividad, vial, digital porque en algunas zonas de la región no hay señal de celular y los niños no tienen acceso a internet. Tenemos que empezar a democratizar un poco todo lo que tiene que ver con la educación y la salud, etc. Una posta rural no tiene nada. Me pasó cuando tuve una infección gástrica, fui a la posta y ni siquiera había suero para hidratarme y me tuve que ir a un cesfam de Monte Patria. Seguimos siendo asistencialista porque los gobiernos tienen cuatro años y van pensando cómo resolver los problemas más instantáneos que lograr una solución estructural y de largo plazo. Eso requiere visión política y de país, de estadista y es algo que le ha faltado bastante a las autoridades del nivel central”.
-¿Bajo la lógica del aislamiento cree que en la zonas más alejadas conocen la figura del gobernador regional, sobre todo cuando no hay conectividad y en la ciudad se parece vivir en una burbuja?
“Hay mucha gente de los sectores aislados de la Región de Coquimbo que no tienen idea de mi existencia prácticamente. Si bien hicimos un esfuerzo titánico durante la campaña de recorrer las quince comunas, pero no tuvimos en cada espacio sabiendo que hay una cantidad de caseríos y pueblos pequeños, no llegamos a todos lados. Somos una de las regiones que tenemos los mayores índices de analfabetismo y en pleno siglo XXI uno pensaría que eso no pasa, pero pasa, aún hay personas en la región que no saben leer ni escribir. Todavía nos queda mucho y por eso el trabajo lo estamos tratando de enfocar de manera descentralizada porque está todo en La Serena y Coquimbo y estamos tratando de llegar a Choapa y Limarí. Incluso, los alcaldes de La Higuera, Combarbalá y Punitaqui son una de mis prioridades y que ellos sientan que el Gobierno Regional existe porque son históricamente las comunas postergadas. Lo mismo en Choapa con Los Vilos, Canela, Illapel y Salamanca que al estar geográficamente tan lejos, siempre se sienten más cerca de Santiago de lo que hacemos en La Serena y Coquimbo. El trabajo que hay que hacer es descentralizar y llevar el gobierno a las 15 comunas”.
INICIATIVAS CONJUNTAS
-¿Cuál es el camino para que la gente reciba el apoyo, los municipios presentan los proyectos o desde la Gobernación Regional se puede levantar iniciativas?
“Nosotros podemos hacer transferencias directas a organizaciones de la sociedad civil sin pasar por los municipios, obviamente las municipalidades son la primera línea con la sociedad civil y cumplen un rol fundamental y dependerá de cómo el gobernador se relacione con los alcaldes de la Región de Coquimbo por eso es importante mantener una relación cercana, productiva, saliendo de la trinchera política y preocupándose de las personas. Hace muchos años Caimanes está esperando una solución para el tema del alcantarillado y uno no puede, porque tenga mala relación con cierto alcalde, no darle solución a los habitantes de Caimanes y si no se puede a través del municipio tratar de hacerlo a través del MOP o recursos sectoriales o con otras instituciones, pero todo tiene solución, lo importante es que haya voluntad y al menos de este Gobierno Regional hay mucha voluntad de llegar a todos los lugares de la Región”.
SIN PRESIONES NI PETICIONES
-¿Desde el punto de vista político cómo se ha sentido como gobernador, sobre todo cuando en principio muy pocos apostaban a su triunfo y al final logró imponerse a las cúpulas políticas?
“Eso es lo que pasó y no tengo presión y eso es bueno, es muy positivo no tener presión de ningún partido político ni tampoco de parlamentarios. Hemos podido trabajar de manera muy descentralizada, independiente y tratando de abordar los temas que a la gente le importa, me metí en esto justamente por lo mismo. Uno veía estas peleas eternas y cada uno llevando harina a su propio molino y siempre con un objetivo político, pero mi objetivo no es político, sino que darle solución a los problemas de la Región de Coquimbo y por eso voy a trabajar con todos los sectores, de derecha, izquierda, extremos, lo que sea. Con los consejeros regionales hay una muy buena relación y eso es lo importante, porque acá no hay cúpulas políticas detrás de este gobierno regional. Estoy yo como gobernador regional y un equipo de personas que quiere exactamente lo mismo que yo, son muy buenos profesionales y sacar la región adelante”.
-¿No le preocupa las señales de alerta que se generó con la reacción por los despidos que hizo al interior del Gore?
“Para nada, uno tiene que entender que tuvimos tres gobernadores el año pasado donde hubo una serie de desajustes administrativos en el gobierno regional y que uno tiene que ordenar. Con Krist Naranjo sabíamos que estaba todo desordenado y movió a diestra y siniestra, llega Wladimir Pleticosic hizo lo propio cuando fue suplemente en un par de meses y en plena campaña, obviamente él aprovechó esa instancia para hacer sus movimientos y después Darwin Ibacache que hace lo propio tratando de ordenar un poco, entonces nos encontramos con algo que estaba muy desordenado, dejaron algunas personas amarradas y donde algunas su perfil profesional no correspondía al trabajo que debía desempeñar y eso es lo que nosotros hicimos. Obviamente, siempre genera ruido, molestia y siempre habrá una crítica de la forma porque a nadie le gusta que lo despidan, uno entiende eso, pero el tiempo nos dará la razón y que el trabajo que estamos haciendo primero tenemos que cumplir con la normativa porque también tenemos sendos informes de Contraloría que hablaban precisamente de esto, que requerían de una reestructuración y por otro lado hacer un uso eficiente de los recursos públicos que es lo que espera la ciudadanía. Si nosotros nos vamos a la calle y le preguntamos a la gente qué piensa de los servidores públicos, la respuesta no será positiva por lo que precisamente tenemos que devolverle la confianza a la ciudadanía”.
SIN FANTASMAS DEL PASADO
-¿Se transforma en una fantasma la destitución de la Gobernadora Naranjo o tiene temple político para enfrentar estos temas?
“Nuestro caso es dramático aunque parezca exagerado, pero tener la única gobernadora destituida a nivel país, eso habla de que las cosas estaban muy mal y creo que hay que dejar esos fantasmas en el pasado a punta de trabajo. Los números finalmente son los que mandan y los datos duros los que nos dicen si la gestión es buena o no, más allá de las opiniones que podamos tener. Pero en cuatro años serán los números los que nos darán la razón si hicimos bien las cosas o no. La idea es tener temple político, pero también capacidad de diálogo y convocar y me parece que eso es fundamental para construir y que no ocurría antes”.
-Usted dice actuar con independencia y alejado de los partidos políticos, pero la primera línea de los funcionarios de confianza vienen de partidos políticos y del ex Gobierno de Sebastián Piñera, ¿no sería una contradicción?…
“Ninguna de las personas que está trabajando conmigo me pidió pega, de hecho, yo los busqué porque los conocía y por supuesto que vienen de los gobiernos de Sebastián Piñera porque yo también trabajé en el segundo gobierno y conocía su carácter profesional más que político y por eso me los traje y no me lo pidió un parlamentario. Las principales dos figuras que podría hablar son César Gómez y Matías Villalobos que fueron Subdere y ex seremi (del trabajo) quienes tienen una trayectoria política, pero profesionalmente tienen una trayectoria buena y el resto de las personas las conocía profesionalmente por ejemplo la jefa de la daf, jurídico o el jefe de dipir que es una división muy importante no tienen ese perfil político. Pero uno entiende también que los gobiernos regionales son entidades políticas y hay hacer un equilibrio, no olvidemos que Sebastián Piñera I, dentro de los errores que cometió fue llenarse de ministros muy tecnócratas donde faltaba el componente político y eso acarreó varios problemas porque si no tienes el temple político o entender el escenario político te puedes perder aunque tengas todas las capacidades profesionales. El Gobierno Regional está compuesto por 16 consejeros regionales que son políticos y no técnicos y hay que lidiar con ministros, recursos sectoriales”.
-¿En su caso personal por el alto caudal de votos no se tentará en una carrera política que termine en el parlamento o prefiere más lo técnico?
“Me gusta harto el tema técnico, pero también me gusta el tema político porque me atrevería a decir que el cargo de gobernador regional es más político que técnico porque si estás bien asesorado no tienes por qué saberlo todo y en el futuro uno irá viendo. Estamos recién empezando, llevamos dos meses y para iniciar una carrera política y pensar en otros cargos públicos hay que verlo en el camino porque ya lo pudimos observar durante Piñera II que cualquier cosa puede pasar, hubo un estallido social cuando llevaba un año de mandato que cambió todas las cosas, tuvimos dos procesos constitucionales que estuvo a punto de cambiar la constitución política. En el camino pueden ocurrir muchas cosas y lo que me motivó llegar acá fue eso, ver que las autoridades políticas no están al nivel y están más preocupados de la trinchera política que resolver los problemas de las personas. A mí me interesa trabajar por los ciudadanos de la Región de Coquimbo y a eso me voy a dedicar los próximos 4 años”.
PALABRA CUMPLIDA
-¿Fue una señal que traspasara la casa del gobernador a una institución que apoya a jóvenes y que la anterior gobernadora mandó a refaccionar?
“Durante la etapa de campaña uno se reunió con muchas agrupaciones, corporaciones y fundaciones, de las buenas por su puesto, donde muchas no tenían donde reunirse y con varias me reuní en la calle y la mayoría liderada por mujeres cumplían un rol importante en los barrios donde pertenecían y ya sabíamos que el gobierno regional cuenta con una enorme cantidad de viviendas fiscales que se están cayendo a pedazos y queremos rescatar. Y dentro de ese periodo de campaña dije ’bueno, empezaremos a ver cómo le asignamos espacios a estas agrupaciones para que tengan un lugar donde acoger a las personas’ y esto no tiene nada que ver con la figura de la ex gobernadora, pero esa casa que ella la arregló es la única que está habitable y llegarán niñas entre 14 y 17 años en etapa de transición para reinsertarse en la sociedad por su estado de vulnerabilidad que las acogerá en un lugar bien tenido y estarán cómodamente y salir adelante, lo que nos parece súper positivo y pretendemos seguir entregando viviendas fiscales”.